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Associació Cultural Amics de Vinaròs
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memoria de resultados

2015

Tal y como se propuso en el proyecto inicial de campaña los trabajos se centraron en la zona oeste del yacimiento como continuación de las dos campañas anteriores, se centró por tanto en el sistema defensivo del asentamiento.

Tras la identificación en campañas anteriores de una línea de losas hincadas a modo de campo frisio se ha procedido a excavarla en su totalidad comprobando estratigráficamente que esta línea se encuentra asentada en el mismo estrato de cimentación que la línea de muralla.

Por delante de ella se había localizado un posible foso excavado en la roca, que tras la realización de dos catas transversales a él se ha podido comprobar que es una extracción de piedras de escasa profundidad, extracción que creó un espacio hundido pero que no podemos considerarlo foso, o al menos no llego a completarse. Las extracciones de piedra que se localizan delante de las murallas suelen terminar haciendo las funciones de foso de la fortificación.

 Esta hondonada se rellenaría posteriormente con piedras, posiblemente en la fase del siglo II a.C.

También se procedió a identificar el final del muro perpendicular a la muralla y que se identifico en la campaña anterior, final que se encuentra debajo del vial de visita.

Tras la eliminación de la escalera que daba acceso al mirador se procedió a la excavación identificándose un bastión macizado con tierra, bastión que defiende la parte más accesible del asentamiento formando la esquina noroeste de esta fortificación. El bastión está construido con el mismo sistema que el resto de las paredes de la fortificación, mampostería y diferentes líneas de paredes adosadas y entrecruzadas, creando todo un cuerpo constructivo.

La excavación ha sacado a la luz la parte oeste de la fortificación del siglo VI a.C. Una compleja construcción formada por la amalgama de muros entrelazados y bastiones macizos, ya sea con la propia piedra o con tierra.

 

Podemos considerar que el desarrollo de la construcción de la fortificación siguió el siguiente proceso. Sobre la roca natural que presenta una extracción de piedra se construye la fortificación consistente en los muros comentados y una línea de piedras hincadas, todo ello fundamentado sobre un estrato de arcillas y cal endurecida, el mismo que rellena la torre/bastión de la esquina noroeste.

Una vez amortizada la fortificación y después de 300 años se tapa con piedras el foso que dejó la extracción de piedras, es el momento que se construye la edificación que se excavó en 1991 y que se encontraba en el mirador.

Por otra parte en esta campaña se han identificado una serie de construcciones en superficie que resultan difíciles de datar, podrían corresponder a la última fase de la ocupación ibérica, pero no hay que descartas que sean construcciones muy posteriores.

Así pues  nos encontramos con la fachada que vería la persona que se acercaba a la fortificación, una fachada en la que destacaría un gran bastión/torre en su esquina, pero también una línea de piedras hincadas que defienden la parte más vulnerable del edificio.

Habiendo excavado todo el perímetro de la fortificación y no localizarse ningún tipo de acceso habría que pensar que este se realizaría a través de rampas que incluso podrían ser desmontables en caso de acoso.

La fortificación que podemos datar dentro de la segunda mitad del siglo VI a.C. está realizada por una compleja técnica constructiva que en algunos aspectos tiene sus orígenes en el oriente mediterráneo, es el caso de la construcciones en paralelo, o las construcciones tipo casamatas, como se ve claro en el bastión/torre identificado en la presente campaña. Una técnica constructiva que seguramente llega a la Península a través de los fenicios y que desde el sur llega a esta zona de la desembocadura del río Ebro. No obstante hay que señalar que no existe nada que pueda indicar que el asentamiento está realizado por personas extranjeras, indudablemente estamos ante una técnica de construcción que tiene su origen fuera del territorio ibérico, pero que ha sido asimilado perfectamente por los constructores ibéricos y la aristocracia guerrera que está conformándose como el nuevo poder.

 

Con la campaña de este año se puede dar por concluida la excavación de la zona exterior de la fortificación, por lo que se planteará para los próximos años la excavación de la zona interior, teniendo en cuenta además que se ha retirado el mirador que existía en la parte superior del yacimiento lo que ya permite el planteamiento del proyecto.

 

 

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2014

La campaña de excavación finaliza con los objetivos iniciales completamente conseguidos.

 

Se ha excavado el pequeño baluarte que se identificó el año pasado, el cual es de similares características al existente en la parte este. Se ha localizado una estructura nueva adosada a este baluarte, la cual es una pared de medidas considerables y que se sale de la zona acotada actualmente como perímetro del yacimiento.

Por otra parte se ha identificado también el relleno del posible foso que se buscaba, el cual está muy acotado en la parte de las escaleras del mirador.

 

Pero es quizá la identificación de una nueva estructura defensiva consistente en piedras hincadas en la zona del propio foso y frente a la muralla el hallazgo más sorprendente, ya que se trata de un sistema que en la Cultura Ibérica tan solo se conocían dos yacimientos con este tipo de construcción, la fortificación de Els Vilars de Arbeca (Lérida) y el Cabezo de Alacalá en Azaila (Teruel), a los que ahora hemos de añadir el yacimiento vinarocense.

También se ha identificado un espacio en donde se prepararon los materiales para la construcción de la fortificación.

 

Los resultados de este año ahondan más en la monumentalidad del edificio del siglo VI a.C. que conforma el grueso del yacimiento, y que no dudamos será de gran vistosidad debido a su conservación una vez el yacimiento este completamente excavado por su parte exterior y aislado de otros elementos que se le superponen.

 

Por otra parte el material como era de esperar debido a la zona externa en donde se excavaba no es de gran interés ya que aunque se han localizado un gran número de fragmentos cerámicos, estos son de pequeño tamaño y pertenecen a todas las épocas en que el asentamiento fue ocupado.

2013

La campaña de excavación arqueológica que se ha llevado a cabo la primera quincena del mes de julio con la participación de estudiantes de Valencia, Cantabria, León, Albacete, Madrid y Vinaròs ha alcanzado los objetivos que se havian planteado inicialmente.

La excavación es situó en dos zonas concretas, una en el lado de las escaleras de acceso al mirador de la cruz con la finalidad de ver la cimentació de la fortificación del siglo VI a.C. La otra se centró junto a la excavación que se hizo en 1987 en la parte sur del yacimiento, con el objetivo de identificar los niveles anteriores a la construcción de la fortificación mencionada.

En la primera zona aparte de poder identificar el nivel de preparación sobre el que se asienta la construcción se han podido identificar unas losas clavadas al piso que se encuentran al inicio de la fortificación formando parte del sistema defensivo.


Por otra parte se encontró un relleno de piedras que rellena una hondonada de la roca natural, lo que podría denunciar la presencia de un valle delante del muro de la fortificación, al menos en la zona de más fácil acceso, ya que en el resto del perímetro de la fortificación no se ha encontrado este nivel de relleno.

 

La cata de la parte sur ha dado el desarrollo del asentamiento en los dos primeros siglos de su existencia. Sobre unos márgenes mullidos hay un nivel estéril natural del suelo, sobre el que se sitúa otro nivel correspondiente a la ocupación del lugar en el siglo VII a.C.

El nivel estaba formado por piedras y tierras de color amarillento donde se encontró restos de fogones con abundante carbón que permitirá después de los análisis correspondientes identificar el tipo de combustible vegetal utilizado para hacer el fuego, a la vez que nos indicará algunas de las especies vegetales que había en el entorno del asentamiento.

 

En cuanto al material cerámico, el nivel del siglo VI a.C. ofrece vasos hechos a mano que denuncian un momento cultural del hierro antiguo. Estos vasos son los autóctonos, los que hacían la gente que allí vivía. Junto a ellos los primeros vasos hechos a torno provenientes del comercio fenicio.

Aunque son fragmentos podemos relacionarlos con las ánforas que se producían en las factorías fenicias de la actual costa de Málaga. Ánforas que transportaban los productos de lujo que ofrecían en sus banquetes los jefes, es el caso de vino o salazones.

 

Este nivel del siglo VII a.C. a mediados del siglo siguiente es alterado para construir la fortificación, concretamente una plataforma sobre la que se construirá una singular residencia.

 

Los niveles correspondientes a este momento han dado cerámicas ibéricas a torno, cerámicas a mano, fragmentos de cerámica fenicia del mismo tipo que la etapa anterior, un fragmento de una copa etrusca y dos puntas de flecha de bronce.


Al nivel superficial de la cata se han identificado algunos fragmentos de cerámica ibérica del siglo II a.C., correspondientes a la última etapa de ocupación del lugar. Un momento del que en esta ocasión no se ha encontrado ningún tipo de estructura arquitectónica.

La etapa del Ibèrico final se excavó prácticamente en su totalidad el año 1991.

 

El último día de l'excavació se encontraron en la esquina sudoeste unas paredes que podrían señalar una posible torre, la cual variaría la forma que se consideraba tenía la construcción del siglo VI a.C. en esta parte de la fortificación.

De momento su excavación está prevista para próximas campañas.

1983 - 1991